Mostrando las entradas con la etiqueta filosofia griega. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta filosofia griega. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de marzo de 2020

PANDEMIA CORONAVIRUS I, LA PLAGA DE ATENAS



Por estos días de cuarentena mundial por el Corona Virus COVID-19 he querido hacer una serie en la que hablaré de las grandes epidemias de la historia y la reacción de la filosofía durante esas grandes crisis de la humanidad.


En el año 431 AC (Antes de Cristo), la gran ciudad de Atenas fue devastada por una peste, por una gran epidemia que tuvo consecuencias nefastas. Es una historia muy interesante pero, ¿dónde estaban los grandes filósofos Griegos de aquel entonces? ¿Qué hicieron ellos por Atenas durante esta crisis?
Antes de empezar les dejo el libro “La historia de la guerra del Peloponeso” del historiador “Tucides” en este link. La parte de la epidemia se encuentra relatada en el libro segundo, específicamente a partir de la página 201.
Al día de hoy los historiadores y arqueólogos no se ponen de acuerdo en cuál fue la enfermedad que atacó la ciudad, lo único cierto es que una ciudad sobrepoblada en una difícil economía de guerra fue el caldo de cultivo perfecto para este mal que presentaba los siguientes síntomas según los describe Tucides
Primero sentían un fuerte y excesivo calor en la cabeza; los ojos se les ponían colorados e hinchados; la lengua y la garganta sanguinolentas y el aliento hediondo y difícil de salir, produciendo continuo estornudar; la voz se enronquecía y descendiendo el mal al pecho, producía gran tos, que causaba un dolor muy agudo; y cuando la materia venía a las partes del corazón, provocaba un vómito de cólera, que los médicos llamaban apocatarsis, por el cual con un dolor vehemente lanzaban por la boca humores hediondos y amargos; seguía en algunos un sollozo vano, produciéndoles un pasmo que se les pasaba pronto a unos y a otros les duraba más. Al tacto, la piel no estaba muy caliente ni tampoco lívida, sino rojiza, llena de pústulas pequeñas; por dentro sentían tan gran calor, que no podían sufrir un lienzo encima de la cama, estando desnudos y descubiertos. El mayor alivio era meterse en agua fría, de manera que muchos que no tenían guardas, se lanzaban dentro de los pozos, forzados por el calor y la sed, aunque tanto les aprovechaba beber mucho como poco. Sin reposo en sus miembros, no podían dormir, y aunque el mal se agravase no enflaquecía mucho el cuerpo, antes resistían a la dolencia, más que se puede pensar. Algunos morían de aquel gran calor, que les abrasaba las entrañas a los siete días y otros dentro de los nueve conservaban alguna fuerza y vigor. Si pasaban de este término, descendía el mal al vientre, causándoles flujo con dolor continuo, muriendo muchos de extenuación.
 Esta infección se engendraba primeramente en la cabeza y después discurría por todo el cuerpo. La vehemencia de la enfermedad se mostraba, en los que curaban, en las partes extremas del cuerpo, porque descendía hasta las partes vergonzosas y a los pies y las manos. Algunos los perdían; otros perdían los ojos, y otros, cuando les dejaba el mal, habían perdido la memoria de todas las cosas y no conocían a sus deudos ni a sí mismos. En conclusión, este mal afectaba a todas las partes del cuerpo; era más grande de lo que decirse puede y más doloroso de lo que las fuerzas humanas podían sufrir.

Aparte de lo horrible que era padecer la enfermedad, las secuelas que dejaba podrían hasta ser peores que la enfermedad misma; y lo peor no era eso. Era en extremo contagiosa, de tal forma que los médicos morían por la enfermedad, los parientes y amigos ya no querían visitar a los enfermos y con esto se empezaron a perder los valores de aquella sociedad, pues aparte de no poder ser solidarios y apoyar a los enfermos y necesitados; la mortalidad por la epidemia era tan alta que no sabían qué hacer con tantos muertos, no podían hacer los respectivos ritos funerarios, y en muchos casos sencillamente los muertos se quedaron allí, tirados en la calle y frente a los templos, agravando el problema de salubridad y la crisis moral en la ciudad.
¿Qué tiene que ver un problema de salubridad pública con la moralidad? Todo, absolutamente todo en la vida humana tiene que ver con la moralidad, y no me refiero a la religión, estoy hablando específicamente de la cuestión ETICA.

Tucides nos sigue contando qué fue lo que sucedió:
Por eso muchos morían en las cuevas echados, y donde podían, sin respeto alguno, y algunas veces los unos sobre los otros yacían en calles y plazas, revolcados y medio muertos, y en torno de las fuentes, por el deseo que tenían del agua. Los templos donde muchos habían puesto sus estancias y albergues estaban llenos de hombres muertos, porque la fuerza del mal era tanta que no sabían qué hacer. Nadie se cuidaba de religión ni de santidad, sino que eran violados y confusos los derechos de sepulturas de que antes usaban, pues cada cual sepultaba los suyos donde podía.
Algunas familias, viendo los sepulcros llenos por la multitud de los que habían muerto de su linaje, tenían que echar los cuerpos de los que morían después en sepulcros sucios y llenos de inmundicias. Algunos, viendo preparada la hoguera para quemar el cuerpo de un muerto, lanzaban dentro el cadáver de su pariente o deudo, y le ponían fuego por debajo; otros lo echaban encima del que ya ardía y se iban.
La mortalidad que trajo la epidemia superó la capacidad administrativa de la ciudad y las capacidades de los ciudadanos que no supieron cómo actual, cómo debían comportarse frente a tal adversidad perdiéndose así los valores inicialmente y como consecuencia de ese descuido las condiciones de salubridad empeoraron.

A continuación Tucides nos describe la crisis de los valores:
Además de todos estos males, fue también causa la epidemia de una mala costumbre, que después se extendió a otras muchas cosas y más grandes, porque no tenían vergüenza de hacer públicamente lo que antes hacían en secreto, por vicio y deleite. Pues habiendo entonces tan grande y súbita mudanza de fortuna, que los que morían de repente eran bienaventurados en comparación de aquellos que duraban largo tiempo en la enfermedad, los pobres que heredaban los bienes de los ricos, no pensaban sino en gastarlos pronto en pasatiempos y deleites, pareciéndoles que no podían hacer cosa mejor no teniendo esperanza de gozarlos mucho tiempo, antes temiendo perderlos enseguida y con ellos, la vida. Y no había ninguno que por respeto a la virtud, aunque la conociese y entendiese, quisiera emprender cosa buena, que exigiera cuidado o trabajo, no teniendo esperanza de vivir tanto que la pudiese ver acabada, antes todo aquello que por entonces hallaban alegre y placentero a apetito humano lo tenían y reputaban por honesto y provechoso, sin algún temor de los dioses o de las leyes, pues les parecía que era igual hacer mal o bien, atendiendo a que morían los buenos como los malos, y no esperaban vivir tanto tiempo que pudiese venir sobre ellos castigo de sus malos hechos por mano de justicia, antes esperaban el castigo mayor por la sentencia de los dioses, que ya estaba dada, de morir de aquella pestilencia. Y pues la cosa pasaba así, parecíales mejor emplear el poco tiempo que habían de vivir en pasatiempos, placeres y vicios. En esta calamidad y miseria estaban los atenienses dentro de la ciudad, y fuera de ella los enemigos lo metían todo a fuego y a sangre.

¡Qué panorama tan desalentador y trágico! Ahora sí podemos hallar la razón al preguntarnos ¿Dónde estaban los filósofos? ¿Los grandes maestros de la antigua Grecia donde se metieron en estos tiempos de crisis? ¿Dónde estaba Sócrates?



Ubicar a Sócrates cronológicamente con exactitud es una tarea titánica, pues de su biografía es muy poca la precisión histórica con la que se cuenta. Se estima que nació en el 465AC, por lo que tendría 35 años durante la época de la epidemia. Pero en aquel entonces no estaba dedicado de lleno a la filosofía, pues hay datos históricos que le ubican peleando en la guerra del Peloponeso contra los Espartanos.
Platón ubica a un Socrates muy joven, probablemente de unos 19 años debatiendo con Parmenides y Zenón de Elea en el dialogo “Parmenides”. Por lo que podemos deducir que ya conocían de Sócrates en la época de la epidemia. El retrato que hace el dramaturgo Aristofanes de él en la obra “Nubes” entre mago, charlatan y loco nos permite ser conscientes de que en aquel entonces los griegos no podían comprender de lleno la filosofía Socrática.

En ese contexto de crisis durante la primera epidemia (si, la enfermedad atacó varias veces la ciudad) y la guerra del Peloponeso, la filosofía da un giro radical al dejar de ocuparse en los problemas de la naturaleza y reconocer que el problema es el hombre (hoy diremos la humanidad, por aquello de la corrección política).
En una ciudad arrasada por la enfermedad y la guerra en la que sus ciudadanos se han entregado a los pasatiempos, placeres y vicios y le llaman a eso “bueno”; Sócrates propuso que todo eso no era sino apariencia y que detrás de esa apariencia hay un verdadero Bien, un Bien absoluto al que la humanidad debe aspirar.

En ésta época de pandemia (Corona Virus COVID-19) y de reingeniería social, ¿podríamos preguntarnos si más allá de toda esta apariencia hay un Bien Absoluto al que como ciudadanos del mundo podamos aspirar?, Un Bien Absoluto lejos de lo relativo, de lo subjetivo, de lo superficial
 ¿Cuál podría ser (si existiera, porque puede que igual y no exista) ese Bien Absoluto?

¡SAPERE AUDE!

miércoles, 30 de enero de 2019

NIETZCHE, EL CREPUSCULO DE LOS IDOLOS 5


EL PROBLEMA CON SOCRÁTES

Nietzsche como filólogo hizo un trabajo reconocido y resaltado por la comunidad académica explorando e interpretando el mundo griego a través del teatro.


Como expresión artística el teatro reflejaba la vida, los intereses, la religión, la política y muchos más detalles de la vida griega.


La tragedia griega enmarcada históricamente en las guerras medicas tiene unas características especiales que reflejan una visión dualista del mundo: lo apolíneo y lo dionisiaco.


Para Nietzsche ésta es una época de esplendor en el mundo griego.


Pero los historiadores marcan el inicio de la filosofía como ciencia independiente después de este momento. Con Sócrates, una vez terminadas las guerras médicas. ¿Por qué éste momento?, ¿Por qué Sócrates?, ¿Por qué Grecia y no otro lugar del mundo? La respuesta es muy simple: método. Sócrates es el creador del primer método filosófico; y la ciencia, cualquier ciencia, se define por tener un objeto de estudio y un método.


Pero Nietzsche acusa a Sócrates de decadente, y de causante de la decadencia Griega. Partiendo de la idea de que el mundo occidental está construido sobre los pilares de la cultura Griega, y la cultura Griega era una cultura decadente, en consecuencia el mundo occidental es decadente de igual forma.


Dice Nietzsche, en Sócrates todo es feo, tanto su cuerpo como su alma que es portadora de todos los vicios. El primero es su desprecio a la vida, que ha sido retratado por muchos como una actitud buena y digna de ser reconocida al aceptar de buena gana beber la cicuta.  También lo es su método, la “Mayéutica” que más tarde su estudiante Platón evolucionaría en “Dialéctica”. En el #7 de su discurso sobre Sócrates explica lo reprochable de la dialéctica como herramienta retórica:

"¿Es la ironía socrática una manifestación de rebeldía, de resentimiento plebeyo?¿Sacia, en su calidad de oprimido, su propia ferocidad mediante las cuchilladas del silogismo? ¿Se venga de los aristócratas a los que fascina? El dialéctico tiene en sus manos un instrumento implacable: con él puede ejercer la tiranía; al que vence le deja en entredicho, porque obliga a su adversario a tener que probar que no es un idiota; enfurece a los demás, y a la vez les niega toda ayuda.  
El dialéctico reduce el intelecto de su adversario a la impotencia. ¿Será la dialéctica socrática simplemente una forma de venganza?."



Continúa Nietzsche, el problema más profundo en Sócrates es su vuelco definitivo hacía lo apolíneo, y su enseñanza a los jóvenes de Grecia y al mundo: ser racionales. Esto deja por fuera del horizonte la otra parte, la instintiva y la espiritual, es decir, la dionisiaca.


Todo queda sometido a la tiranía de la razón.
¡SAPERE AUDE!

sábado, 23 de abril de 2016

DIOGENES DE SINOPE, ANECDOTAS DEL CINISMO 8


Continuando con las aventuras de Diógenes de Sinope, en el post anterior narraba cómo había llegado al mercado de esclavos tras ser capturado por piratas que asaltaron un barco en el que viajaba el filosofo.

Cuando llegó el momento, el comerciante de esclavos le preguntó qué sabía hacer, para poder ofrecerlo; pero no se imaginaba la respuesta que recibiría del filósofo:
"Sé mandar a los hombres, pregona si alguno quiere comprarse un amo"

A parte de cómica, la respuesta de Diógenes es tremendamente ingeniosa pues le da a entender al comerciante de esclavos que a él no podían esclavizarlo, y la situación que se encontraba viviendo en aquel momento no le restaba libertad.

A un hombre como él, que sólo poseía su túnica, su bolsa y su bastón, poco era lo que le podían quitar, pues él vivía así de manera voluntaria, de hecho en un momento renunció a su plato y su cuchara, pues se le hacía un exceso ya que se puede comer con las manos.

Pero no es su estilo de vida de negaciones de las posesiones materiales lo que quiero resaltar, sino el contraste que hay en él de no tener bienes materiales y ser un hombre rico en virtudes morales. ¡Tenía tanta libertad que nadie se la podía quitar! Ni siquiera en el mercado de esclavos.

De otro lado, y más importante aún, la respuesta de Diógenes nos revela su constante carácter transgresor del sistema. En aquella época si eras capturado y vendido como esclavo no había remedio, así funcionaba el mundo y debías aceptarlo o morir; sin embargo, Diógenes transgrede el modo en que funciona la sociedad, violenta el sistema y lo desafía. Lo hubieran podido azotar e inclusive asesinar por sus palabras, pero él no se hubiera retractado de ellas.

Finalmente, en el mercado de esclavos es comprado por Jeníades (un hombre Ateniense que lo reconoció). Y a Jeníades le dijo:
"Que a él debía obedecerle, por más que fuera su esclavo; pues aunque el médico y el piloto sean esclavos, conviene obedecerlos".

¡SAPERE AUDE!

jueves, 21 de enero de 2016

EL NOUS, VIDEOBLOG


Lo había prometido y lo tenía en la lista de pendientes.

Les dejo un videoblog dedicado al concepto "nous". Hace un tiempo nos encontramos con este concepto en la serie "el poema ontológico".

En este videoblog lo explico más a profundidad, desde Anaxagoras que es el filósofo que lo propone y luego explico la crítica que hace de esta postura Parmenides en el fragmento 7 del poema ontológico


viernes, 23 de octubre de 2015

POEMA ONTOLOGICO 2


En este post analizaré los fragmentos 2 y 3 del poema ontológico de Parménides. De acuerdo a la división del texto de la que hablaba en el post anterior estaríamos dando inicio a "la vía de la verdad".

El poema dice así:
"FRAGMENTO 2
Pues bien, yo te diré -cuida tu de la palabra escuchada las únicas vías de indagación que se echan de ver.
La primera, que es y que no es posible no ser, de persuasión es sendero (pues a la verdad sigue).
La otra, que no es y que es necesario no ser,un sendero, te digo, enteramente impracticable. Pues no conocerías lo no ente (no es hacedero) ni decirlo podrías en palabras.
FRAGMENTO 3
...pues lo mismo es inteligir y ser."
El fragmento 2, de entrada resulta algo confuso. En contexto Parménides se encuentra hablado con la Diosa Dike y ella es quien le dice tales cosas: que debe saber que existen dos caminos para la investigación, el camino del SER y el camino del NO SER.

Como explicaba en el post anterior, para los filósofos presocráticos incluyendo a Parménides, la naturaleza y en general el cosmos tenía una organización, con un principio y un fin, y esto les llevó a concluír que ese principio fundamental del que se constituye todo y que implica un fin (un propósito) para todo lo existente al cuál llamaron "PHYSIS" tenía en sí una esencia, un transfondo, una razón de SER.

Desde ahí inicia Parménides.

El primer camino es el que corresponde a la verdad, el segundo no, porque no es posible (no es hacedero) tanto que nisiquiera se puede hablar de eso. No se puede hablar de lo que no es porque ¿Qué vamos a decir de eso?

En el contexto de la Grecia Antigua esto es totalmente sensato, inclusive hoy en día, sin embargo en el siglo XX el filósofo Alemán Martín Heidegger plantea unas preguntas muy interesantes al respecto como por ejemplo "¿por qué el SER y no más bien la NADA?" pero eso lo dejaremos para otro post.

Finalmente en el tercer fragmento explicará su postura filosófica afirmando que lo mismo es inteligir y ser. Inteligir es conocer.

Quiero cerrar este post con el famoso momento del Tercer Acto de Hamlet:

"Hamlet
Ser, o no ser, ésa es la cuestión. ¿Cuál es más digna acción del ánimo, sufrir los tiros penetrantes de la fortuna injusta, u oponer los brazos a este torrente de calamidades, y darlas fin con atrevida resistencia? Morir es dormir. ¿No más? ¿Y por un sueño, diremos, las aflicciones se acabaron y los dolores sin número, patrimonio de nuestra débil naturaleza?... Este es un término que deberíamos solicitar con ansia. Morir es dormir... y tal vez soñar."
SER ó NO SER, lo segundo sería como morir ó dormir y entonces soñar, es decir, sumergirse en la fantasia, en las ilusiones, en lo aparente.

miércoles, 21 de octubre de 2015

POEMA ONTOLOGICO 1


Lo prometido es deuda, hoy traigo la primera entrega de un análisis acerca del Poema ontológico del filosofo griego Parménides. 

El poema es dividido en varias partes por estudiosos de la filosofía a saber: proemio, vía de la verdad, vía de la doxa.  La doxa es una expresión griega que hace referencia a la simple opinión sin un argumento solido que la sustente, también hace alusión a lo que es aparente. 

Yo llevaré un camino y un ritmo en el análisis un poco distinto a lo tradicional con el ánimo de hacerlo más comprensible y crear la posibilidad de nuevas interpretaciones y así enriquecer el pensamiento filosófico. 

Empezaré con el fragmento 1 que dice: 
"FRAGMENTO 1 Los corceles me arrastran, tan lejos como el ánimo anhele llevaron. Y una vez que en el renombrado camino de la Diosa me hubieron puesto, que lleva al varón sapiente a través de los poblados, por allí me condujeron. Por allí me llevaban los hábiles corceles tirando del carruaje; las doncellas indicaban el camino. En los cubos del eje con estridente sonido rechinaban ardiendo (acelerado por dos vertiginosas ruedas, de ambos lados) cuando se apresuraban a escoltar las doncellas Helíadas, abandonadas ya las moradas de la noche hacia la luz, habiendo con sus manos los velos de la cabeza retirado.  Allí están las puestas de los senderos de la noche y del día y en torno a ellas, dintel y umbral de piedra, las mismas, etéreas, cerradas por inmensas batientes hojas de las que Dike, la de los múltiples castigos, las llaves guarda de doble uso. Le hablaron las doncellas con blandas palabras y sabiamente persuadieron a que el enclavijado cerrojo prontamente de las puertas les quitase. Y éstas de la entrada el inmenso abismo produjeron al abrirse. Los broncíneos postes en sus goznes uno tras otro giraron de clavijas y pernos guarnecidos. Y a través de las puertas, derecho por el camino, carro y caballos las doncellas condujeron. Y la diosa benevolente me recibió; con su mano mi mano derecha cogiendo, con estas palabras a mi se dirigió:  "Mancebo, de auriga inmortales compañero, que con sus caballos que te traen , a nuestra morada llegas,  salud!, que no una mala moira te envió a seguir este camino (pues fuera del sendero de los humanos está), sino Themis y Dike. Y así tendrás todo que averiguar, tanto de la bien redonda verdad el corazón imperturbable como de los mortales los pareceres en los que verdadera fidelidad no hay, y aprenderás también esto: cómo lo múltiple pareciente tenía que hacerse aceptable, penetrándolo todo por todas partes."  

Lo primero que salta a la vista es que Parménides recurre al texto literario como herramienta para expresar su pensamiento filosófico. Esto es algo que se mantendrá a lo largo de la historia de la filosofía, por ejemplo finalizando el siglo XIX de nuestra era Nietzsche utilizará este recurso con "Así habló Zaratustra". 

Pero no es solo por la dificultad de expresar con claridad lo profundo y complejo del pensamiento que se recurre a la literatura. En la época de Parménides se estaba dando inicio a la filosofía cuando los sabios (como los llama Aristóteles) estaban dejando de lado el pensamiento mítico para iniciar el camino del pensamiento científico. De esto ya he hablado en la serie "La escuela de Atenas" (ver en videoblog "la escuela de Atenas 3"). 

Iniciando, Parménides se ve a sí mismo viajando a gran velocidad, tan lejos que ya no se encuentra en esta dimensión. Y allí se encuentra con las hijas del Dios Sol (Helios) que lo van acompañando, y lo van alejando de la noche y de la oscuridad. Metafóricamente hablando él se refiere a dejar atrás la oscuridad de la ignorancia y acercarse a la luz del saber. 

Finalmente se detienen en la puerta de la Diosa Dike (Diosa de la justicia, que vigilaba las acciones de los hombres y odiaba la falsedad) en medio del día y de la noche que representan la luz y la oscuridad. La Diosa lo recibe con alegría diciéndole que no ha sido una mala moira, es decir, un mal giro del destino el hecho de que él se encuentre allí pues ha sido ella y la Diosa Temis (quien era la encarnación del consejo divino y de las buenas costumbres) quienes lo han llamado, por lo que debe disponerse a aprender todo lo que vea. 

Todas estas consideraciones están dadas para que el lector disponga de todas su atención, no con el ánimo de encontrar defectos en la argumentación, sino con el propósito de entender la visión del filosofo acerca de la Physis y aún más, del SER. 

¡SAPERE AUDE!

jueves, 20 de agosto de 2015

LA ESCUELA DE ATENAS 5 - ARISTOTELES

Nos aproximamos al final de esta primera serie del blog. Continuamos con Aristóteles.

Aristóteles era hijo del médico Nicomaco, quien trabajaba en la corte del rey Filipo de Macedonia. Al crecer asistió a la academía de Platón en Atenas donde fue un estudiante sobresaliente. Un par de años después de la muerte de Platón él regresa a Macedonía invitado por el Rey Filipo para ser el preceptor, es decir, el maestro de su hijo Alejandro.

Aproximadamente 10 años permaneció encargado de la educación del heredero al trono, hasta que en el año 334 A.C., Filipo muere y Alejandro sube al trono. Entonces Aristóteles regresó a Atenas donde fundó su propia escuela cerca del santuario de Apolo Licio por lo que su escuela se llamaba "El liceo".

El liceo era financiado por Alejandro Magno, y tuvo una de las bibliotecas más grandes e importantes de la antiguedad, y por 13 años desarrolló su pensamiento e impartió sus enseñanzas habiendo dejado de lado el Platonismo sobre lo que afirmó: "soy amigo de Platón, pero soy más amigo de la verdad".

El liceo poseía un jardín por el qué, según la tradición el maestro paseaba con sus estudiantes mientras iba impartiendo sus enseñanzas, razón por la cuál también era llamada la escuela "peripatetíca", ya que en griego "peripatein" signifca pasear.
Fue cerrado en el año 529 D.C., por el emperador Justiano.

Aristóteles desarrolló lo que se llamó la teoría hilemorfica.

Las cosas están compuestas de un lado por la parte material y del otro por la parte inmaterial. La parte inmaterial es lo que traducido del griego se llamaría "la forma", y se trata de aquello que le permite ser a eso aquello que es. Este concepto es similar al de "esencia" en la teoría Platónica.

Las cosas están compuestas entonces de materia y forma, de allí el termino hilemorfico. Esta unidad es inseparable y le llama substancia. Esta parte encajará a la perfección con el desarrollo de la Lógica, porque la substancia se transladará a lo que hoy nosotros conocemos como sustantivo, en la lingûística moderna "nombre".

En este orden de ideas. El hombre tiene la capacidad de conocer el mundo gracias a sus cinco sentidos, ya que estos le permiten entrar en contacto con el mundo material, pero este conocimiento esta limitado a las cosas individuales, será será el entendimiento lo que le permite al hombre acceder a las formas universales (para comprender mejor esto te recomiendo ver el videoblog sobre la escuela de Mileto a propósito de las cosas primarias y secundarias https://www.youtube.com/watch?v=QTrg2gx7G4s). A esto se le llama abstracción.

Para finalizar, en el mural "la escuela de Atenas" del pintor renacentista Rafael, Aristóteles (imagen) sostiene en su mano un libro titulado "Etica".  Escribiria dos libros al respecto, uno dedicado a su hijo Nicomaco, y otro a un estudiante llamado Eudemo.

En el año 323 A.C., cuando Alejandro muere decidé abandonar Atenas al tener miedo de sufrir el mismo destino de Socrátes, pues fue acusado de "impiedad", por lo que se retira a la antigua casa de su madre donde finalmente muere en el 322 A.C.

Esperen próximamente el videoblog en el que explicaré de manera breve pero completa a Platon y a Aristóteles.

¡SAPERE AUDE!

domingo, 16 de agosto de 2015

PARMENIDES - Poema Ontológico




Les dejo un adelanto de lo que se viene en filosofía 3 0. Dedicare un espacio especial a analizar el Poema Ontológico de Parmenides.  Le he modificado en su estructura presentándolo en prosa y no en verso esperando que sea más sencilla la comprensión del texto. De todas maneras, (a mi forma de ver) no hay mucho espacio para los puristas en este sentido pues con el correr del tiempo el poema se perdió y lo que tenemos a la mano es la recopilación de múltiples fuentes de la época y otras tantas traducciones.

De otro lado pronto estará disponible el videoblog sobre Platón, y seguiremos con la serie "La escuela de Atenas" con un breve pero completo analisis acerca de Aristóteles.

Sin más preambulos.

POEMA ONTOLÓGICO

FRAGMENTO 1

Los corceles me arrastran, tan lejos como el ánimo anhelae llevaron. Y una vez que en el renombrado camino de la Diosa me hubieron puesto, que lleva al varón sapiente a través de los poblados, por allí me condujeron. Por allí me llevaban los hábiles corceles tirando del carruaje; las doncellas indicaban el camino.

En los cubos del eje con estridente sonido rechinaban ardiendo (acelerado por dos vertiginosas ruedas, de ambos lados) cuando se apresuraban a escoltar las doncellas Helíadas, abandonadas ya las moradas de la nochehacia la luz, habiendo con sus manos los velos de la cabeza retirado. 

Allí están las puestas de los senderos de la noche y del día y en torno a ellas, dintel y umbral de piedra,y ellas mismas, etéreas, cerradas por inmensas batientes hojas de las que Dike, la de los múltiples castigos, las llaves guarda de doble uso.

Le hablaron las doncellas con blandas palabras y sabiamente persuadieron a que el enclavijado cerrojo prontamente de las puertas les quitase. Y éstas de la entrada el inmenso abismo produjeron al abrirse. Los broncíneos postes en sus goznes uno tras otro giraron de clavijas y pernos guarnecidos. Y a través de las puertas, derecho por el camino, carro y caballos las doncellas condujeron.

Y la diosa benevolente me recibió; con su mano mi mano derecha cogiendo, con estas palabras a mi se dirigió: 
"Mancebo, de auriga inmortales compañero compañero, que con sus caballos que te traen , a nuestra morada llegas,salud!, que no una mala moira te envió a seguireste camino (pues fuera del sendero de los humanos está), sino Themis y Dike. Y así tendrás todo que averiguar, tanto de la bien redonda verdad el corazón imperturbable como de los mortales los pareceres en los que verdadera fidelidad no hay, y aprenderás también esto: cómo lo múltiple pareciente tenía que hacerse aceptable, penetrándolo todo por todas partes."
 
FRAGMENTO 2 

Pues bien, yo te diré -cuida tu de la palabra escuchada las únicas vías de indagación que se echan de ver. 

La primera, que es y que no es posible no ser, de persuasión es sendero (pues a la verdad sigue). 

La otra, que no es y que es necesario no ser,un sendero, te digo, enteramente impracticable. Pues no conocerías lo no ente (no es hacedero) ni decirlo podrías en palabras.

FRAGMENTO 3

...pues lo mismo es inteligir y ser.

FRAGMENTO 4

Pero mira: lo ausente está a la vez firmemente presente para el nous,  porque [el noûs] no apuntará lo ente de su conexión con lo ente,ni disperso por todas partes y de todos lo modos según un orden, ni reunido en sólida consistencia. 

FRAGMENTO 5

Indiferente es para mi por donde empiece, pues allá retornaré de nuevo.

FRAGMENTO 6

Necesario es decir e inteligir que lo ente es. Pues es ser pero nada no es. Te intimo a que todo esto pienses.  

Y primero de esta vía de indagación yo te aparto, pero luego también de aquella por donde los mortales que nada saben van errantes, bicéfalos: pues el desconcierto en sus pechos dirige el errabundo noûs. Arrastrados, sordos a a la vez que ciegos, estupefactos, masas indecisas para quienes ser y no ser son lo mismo y no lo mismo, y el sendero de todo es revertiente.

FRAGMENTO 7

Pues nunca esto dominarás: ser los no entes. 

Aparta tu el pensamiento de esta vía de indagación; ni la costumbre multiexperta te fuerce por ella a agitar el ojo sin vista y el oído retumbante y la lengua; mas discierne con el logos el polémico reproche por mí expresado.

FRAGMENTO 8

Un sólo decir aun como vía queda: que es. Por esta vía hay signos distintivos muchos: que lo ente ingénito e imperecedero es. porque es único, imperturbable y sin fin.

No era alguna vez, ni será, pues ahora es, todo a la vez. uno solo, compacto. Pues ¿qué nacimiento le buscarás, cómo, de dónde ha crecido? No te dejo "de lo no ente" decir ni inteligir, pues ni decible ni inteligible es que no es. ¿Y que necesidad lo habría impelido después o entes, si empezó de la nada, a llegar a ser?

Y así o el todo ser es necesario o no ser. Ni jamás de lo no ente permitirá la fuerza de la persuasión que llegué a ser algo junto a él. Por lo cual ni llegar a ser ni dejar de ser permitió Dike, soltando cadenas sino que las retiene. La decisión sobre esto consiste en lo siguiente: 
"es o no es". 

Pero ya está decidido, como es necesidad, que una de las vías es impensable, sin nombre (porque no es verdadero camino), en cambio, la otra es y es genuina.

¿Cómo podría después dejar de ser los entes? ¿Cómo llegaría ser? 

Si llegó a ser, no es, ni tampoco si va a ser alguna vez. Y así se extingue la génesis e ignota es la ruina.Ni tampoco es divisible, porque es entero igual. Ni es algo más por aquí, que le impediría ser compacto, ni menos, pues está enteramente pleno de lo ente. 

Y así es entero compacto. Pues lo ente confina con lo ente. 

Pero inmóvil en los límites de ingentes vínculos es, sin principio, sin cesación, pues génesis y ruina muy lejos fueron apartados; expulsólos la firmeza verdadera.

El mismo en lo mismo permaneciendo en si mismo yace, y así firmemente ahí mismo queda. Pues la poderosa Ananke Lo retiene en vínculos del límite, que lo cierra en torno: 
"por lo cual, es divina disposición que lo ente no es inconsumado, porque no es indigente; en cambio, si fuera lo no ente, de todo carecería".

Lo mismo es el inteligir y aquello y aquello por lo cual el inteligir es. 

Pues no sin lo ente, del que depende, una vez expresado, encontrarás el inteligir. Pues nada es ni será fuera de los entes; puesto que Moira lo ató a ser entero e inmóvil. Y así todo será nombre cuando los mortales establecieron, confiando ser verdadero: 
"llegar a ser y dejar de ser, ser y no ser, y cambiar de lugar y variar el color esplendente".

Pero por ser límite extremo, es perfecto de todas partes, semejante a la masa de bien redonda esfera, equilibrado del centro a todas partes. Pues nada mayor ni nada menor puede ser por aquí y por allí, pues ni lo no ente es, que pudiera impedirle alcanzar la igualdad, ni lo ente, para que fuese de ente más aquí y menos allí, pues todo entero es incólume.

Y siendo por todas parte a si mismo igual, comparece igualmente en sus límites. Con esto termino para ti el logos fiable y el pensar en torno a la verdad. desde aquí los pareceres mortales aprende, escuchando el orden engañosos de mis palabras.

Acordaron dar forma a dos formas, para ambas una sola no es necesario, en lo que errados están.

Separen los contrarios por su hechura y pusieron señales que los apartan entre sí, aquí de la llama fuego etéreo, benigno, livianísimo, a sí mismo en todas partes idéntico, a lo otro no idéntico. Más también aquello que se le opone: oscura noche, de espesos y pesados trazos. 

Toda esta aparente ordenación te expongo para que ningún juicio de mortales te sobrepase.

FRAGMENTO 9 

Pero ya que todo fue luz y noche nombrado y éstas, Según sus virtualidades [fueron atribuidas] a tales o cuales cosas todo lleno está, a la vez, de luz y de noche invisible, ambas iguales, porque nada hay allende estas dos.

FRAGMENTO 10

Conocerás la phísis etérea y en el éter todos los signos, y del resplandeciente sol, pura antorcha, las obras devastadoras, y de dónde llegó a ser.

Y las circulantes obras averiguarás de la luna de redondo eje y su origen. Conocerás el cielo que retiene [todo] en torno, de dónde emergió y cómo lo forzó impelente Ananke a retener los límites de los astros.

FRAGMENTO 11

Cómo tierra, sol y luna y éter común y celestial Vía Láctea y Olimpo extremo y fuerza ardiente de los astros, fueron impelidos a llegar a ser.

FRAGMENTO 12

Los anillos más estrechos se llenaron de fuego sin mezcla, los siguientes, de noche; y de entre ambos se proyecta porción de llama.

Y en el medio de estos, la diosa que todo lo dirige, pues en todas partes rige el doloroso nacimiento y la mezcla, enviando a lo masculino lo femenino para mezclarse y, a su vez, contrariamente, lo masculino a lo femenino.

FRAGMENTO 13

    Primero de todos los dioses a Eros inventó.

FRAGMENTO 14

    Noctiluciente, en torno a la tierra, errante, ajena luz.

FRAGMENTO 15

    Siempre inquisidora mirando hacia los rayos del sol. 
    
    La tierra es acuarraigada

FRAGMENTO 16

Pues al modo como cada cual tiene la mezcla de muy extraviados miembros así el noûs está a disposición de los hombres. Pues lo mismo es lo que reflexiona, phýsis de miembros para los hombres, para todos y para todo. Pues lo más es el pensamiento.

FRAGMENTO 17

    A la derecha los jóvenes, a la izquierda las doncellas...

FRAGMENTO 18

Cuando la mujer y el hombre mezclan juntos simientes de Venus, en las venas la conformadora fuerza, de sangres diversas procedente, guardando un justo equilibrio, plasma cuerpos bien dispuestos.

Pero si, al mezclarse los simientes, las fuerzas pugnan sin hacer una sola, mezclados los cuerpos, funestas resultarán por su doble simiente el naciente sexo.

FRAGMENTO 19

Así, pues, emergieron, según el parecer, estas cosas y ahora son, y, a partir de aquí, habiendo madurado, acabarán.

A ellos los hombres nombre impusieron acuñado para cada cual.

viernes, 7 de agosto de 2015

ESCUELA DE ATENAS 3, PRESOCRATICOS - VIDEOBLOG

Finalmente, después de una intensa lucha (para editar y luego para subirlo) está disponible el videoblog en el que habló de los dos últimos post y que les había prometido.


Esta serie "la escuela de Atenas" como han visto se pone más interesante cada vez, así que los invito a estar pendientes de las próximas públicaciones, próximamente hablaré de "Platón".

Espero que les guste el videoblog, si les gustaría que hable de un tema en particular, tienen preguntas o algo que decir no duden en dejar sus comentarios.