jueves, 19 de marzo de 2020

PANDEMIA CORONAVIRUS I, LA PLAGA DE ATENAS



Por estos días de cuarentena mundial por el Corona Virus COVID-19 he querido hacer una serie en la que hablaré de las grandes epidemias de la historia y la reacción de la filosofía durante esas grandes crisis de la humanidad.


En el año 431 AC (Antes de Cristo), la gran ciudad de Atenas fue devastada por una peste, por una gran epidemia que tuvo consecuencias nefastas. Es una historia muy interesante pero, ¿dónde estaban los grandes filósofos Griegos de aquel entonces? ¿Qué hicieron ellos por Atenas durante esta crisis?
Antes de empezar les dejo el libro “La historia de la guerra del Peloponeso” del historiador “Tucides” en este link. La parte de la epidemia se encuentra relatada en el libro segundo, específicamente a partir de la página 201.
Al día de hoy los historiadores y arqueólogos no se ponen de acuerdo en cuál fue la enfermedad que atacó la ciudad, lo único cierto es que una ciudad sobrepoblada en una difícil economía de guerra fue el caldo de cultivo perfecto para este mal que presentaba los siguientes síntomas según los describe Tucides
Primero sentían un fuerte y excesivo calor en la cabeza; los ojos se les ponían colorados e hinchados; la lengua y la garganta sanguinolentas y el aliento hediondo y difícil de salir, produciendo continuo estornudar; la voz se enronquecía y descendiendo el mal al pecho, producía gran tos, que causaba un dolor muy agudo; y cuando la materia venía a las partes del corazón, provocaba un vómito de cólera, que los médicos llamaban apocatarsis, por el cual con un dolor vehemente lanzaban por la boca humores hediondos y amargos; seguía en algunos un sollozo vano, produciéndoles un pasmo que se les pasaba pronto a unos y a otros les duraba más. Al tacto, la piel no estaba muy caliente ni tampoco lívida, sino rojiza, llena de pústulas pequeñas; por dentro sentían tan gran calor, que no podían sufrir un lienzo encima de la cama, estando desnudos y descubiertos. El mayor alivio era meterse en agua fría, de manera que muchos que no tenían guardas, se lanzaban dentro de los pozos, forzados por el calor y la sed, aunque tanto les aprovechaba beber mucho como poco. Sin reposo en sus miembros, no podían dormir, y aunque el mal se agravase no enflaquecía mucho el cuerpo, antes resistían a la dolencia, más que se puede pensar. Algunos morían de aquel gran calor, que les abrasaba las entrañas a los siete días y otros dentro de los nueve conservaban alguna fuerza y vigor. Si pasaban de este término, descendía el mal al vientre, causándoles flujo con dolor continuo, muriendo muchos de extenuación.
 Esta infección se engendraba primeramente en la cabeza y después discurría por todo el cuerpo. La vehemencia de la enfermedad se mostraba, en los que curaban, en las partes extremas del cuerpo, porque descendía hasta las partes vergonzosas y a los pies y las manos. Algunos los perdían; otros perdían los ojos, y otros, cuando les dejaba el mal, habían perdido la memoria de todas las cosas y no conocían a sus deudos ni a sí mismos. En conclusión, este mal afectaba a todas las partes del cuerpo; era más grande de lo que decirse puede y más doloroso de lo que las fuerzas humanas podían sufrir.

Aparte de lo horrible que era padecer la enfermedad, las secuelas que dejaba podrían hasta ser peores que la enfermedad misma; y lo peor no era eso. Era en extremo contagiosa, de tal forma que los médicos morían por la enfermedad, los parientes y amigos ya no querían visitar a los enfermos y con esto se empezaron a perder los valores de aquella sociedad, pues aparte de no poder ser solidarios y apoyar a los enfermos y necesitados; la mortalidad por la epidemia era tan alta que no sabían qué hacer con tantos muertos, no podían hacer los respectivos ritos funerarios, y en muchos casos sencillamente los muertos se quedaron allí, tirados en la calle y frente a los templos, agravando el problema de salubridad y la crisis moral en la ciudad.
¿Qué tiene que ver un problema de salubridad pública con la moralidad? Todo, absolutamente todo en la vida humana tiene que ver con la moralidad, y no me refiero a la religión, estoy hablando específicamente de la cuestión ETICA.

Tucides nos sigue contando qué fue lo que sucedió:
Por eso muchos morían en las cuevas echados, y donde podían, sin respeto alguno, y algunas veces los unos sobre los otros yacían en calles y plazas, revolcados y medio muertos, y en torno de las fuentes, por el deseo que tenían del agua. Los templos donde muchos habían puesto sus estancias y albergues estaban llenos de hombres muertos, porque la fuerza del mal era tanta que no sabían qué hacer. Nadie se cuidaba de religión ni de santidad, sino que eran violados y confusos los derechos de sepulturas de que antes usaban, pues cada cual sepultaba los suyos donde podía.
Algunas familias, viendo los sepulcros llenos por la multitud de los que habían muerto de su linaje, tenían que echar los cuerpos de los que morían después en sepulcros sucios y llenos de inmundicias. Algunos, viendo preparada la hoguera para quemar el cuerpo de un muerto, lanzaban dentro el cadáver de su pariente o deudo, y le ponían fuego por debajo; otros lo echaban encima del que ya ardía y se iban.
La mortalidad que trajo la epidemia superó la capacidad administrativa de la ciudad y las capacidades de los ciudadanos que no supieron cómo actual, cómo debían comportarse frente a tal adversidad perdiéndose así los valores inicialmente y como consecuencia de ese descuido las condiciones de salubridad empeoraron.

A continuación Tucides nos describe la crisis de los valores:
Además de todos estos males, fue también causa la epidemia de una mala costumbre, que después se extendió a otras muchas cosas y más grandes, porque no tenían vergüenza de hacer públicamente lo que antes hacían en secreto, por vicio y deleite. Pues habiendo entonces tan grande y súbita mudanza de fortuna, que los que morían de repente eran bienaventurados en comparación de aquellos que duraban largo tiempo en la enfermedad, los pobres que heredaban los bienes de los ricos, no pensaban sino en gastarlos pronto en pasatiempos y deleites, pareciéndoles que no podían hacer cosa mejor no teniendo esperanza de gozarlos mucho tiempo, antes temiendo perderlos enseguida y con ellos, la vida. Y no había ninguno que por respeto a la virtud, aunque la conociese y entendiese, quisiera emprender cosa buena, que exigiera cuidado o trabajo, no teniendo esperanza de vivir tanto que la pudiese ver acabada, antes todo aquello que por entonces hallaban alegre y placentero a apetito humano lo tenían y reputaban por honesto y provechoso, sin algún temor de los dioses o de las leyes, pues les parecía que era igual hacer mal o bien, atendiendo a que morían los buenos como los malos, y no esperaban vivir tanto tiempo que pudiese venir sobre ellos castigo de sus malos hechos por mano de justicia, antes esperaban el castigo mayor por la sentencia de los dioses, que ya estaba dada, de morir de aquella pestilencia. Y pues la cosa pasaba así, parecíales mejor emplear el poco tiempo que habían de vivir en pasatiempos, placeres y vicios. En esta calamidad y miseria estaban los atenienses dentro de la ciudad, y fuera de ella los enemigos lo metían todo a fuego y a sangre.

¡Qué panorama tan desalentador y trágico! Ahora sí podemos hallar la razón al preguntarnos ¿Dónde estaban los filósofos? ¿Los grandes maestros de la antigua Grecia donde se metieron en estos tiempos de crisis? ¿Dónde estaba Sócrates?



Ubicar a Sócrates cronológicamente con exactitud es una tarea titánica, pues de su biografía es muy poca la precisión histórica con la que se cuenta. Se estima que nació en el 465AC, por lo que tendría 35 años durante la época de la epidemia. Pero en aquel entonces no estaba dedicado de lleno a la filosofía, pues hay datos históricos que le ubican peleando en la guerra del Peloponeso contra los Espartanos.
Platón ubica a un Socrates muy joven, probablemente de unos 19 años debatiendo con Parmenides y Zenón de Elea en el dialogo “Parmenides”. Por lo que podemos deducir que ya conocían de Sócrates en la época de la epidemia. El retrato que hace el dramaturgo Aristofanes de él en la obra “Nubes” entre mago, charlatan y loco nos permite ser conscientes de que en aquel entonces los griegos no podían comprender de lleno la filosofía Socrática.

En ese contexto de crisis durante la primera epidemia (si, la enfermedad atacó varias veces la ciudad) y la guerra del Peloponeso, la filosofía da un giro radical al dejar de ocuparse en los problemas de la naturaleza y reconocer que el problema es el hombre (hoy diremos la humanidad, por aquello de la corrección política).
En una ciudad arrasada por la enfermedad y la guerra en la que sus ciudadanos se han entregado a los pasatiempos, placeres y vicios y le llaman a eso “bueno”; Sócrates propuso que todo eso no era sino apariencia y que detrás de esa apariencia hay un verdadero Bien, un Bien absoluto al que la humanidad debe aspirar.

En ésta época de pandemia (Corona Virus COVID-19) y de reingeniería social, ¿podríamos preguntarnos si más allá de toda esta apariencia hay un Bien Absoluto al que como ciudadanos del mundo podamos aspirar?, Un Bien Absoluto lejos de lo relativo, de lo subjetivo, de lo superficial
 ¿Cuál podría ser (si existiera, porque puede que igual y no exista) ese Bien Absoluto?

¡SAPERE AUDE!

viernes, 14 de febrero de 2020

FILOSOFIA DEL AMOR 2020

¡FELIZ DIA DE SAN VALENTIN!

Para todos los que lo celebran. Les dejo una recopilación de pensamientos y reflexiones grandes maestros de la filosofía como son: los griegos Empedoles y Platon, el moderno Emanuel Kant, y el contemporáneo Bertrand Russell.

El "amor"; esta extraña fuerza metafísica, creadora y transformadora del ser.

Siéntase libres de copiar y compartir las imágenes con sus seres amados.











 ¡SAPERE AUDE!

miércoles, 30 de enero de 2019

NIETZCHE, EL CREPUSCULO DE LOS IDOLOS 5


EL PROBLEMA CON SOCRÁTES

Nietzsche como filólogo hizo un trabajo reconocido y resaltado por la comunidad académica explorando e interpretando el mundo griego a través del teatro.


Como expresión artística el teatro reflejaba la vida, los intereses, la religión, la política y muchos más detalles de la vida griega.


La tragedia griega enmarcada históricamente en las guerras medicas tiene unas características especiales que reflejan una visión dualista del mundo: lo apolíneo y lo dionisiaco.


Para Nietzsche ésta es una época de esplendor en el mundo griego.


Pero los historiadores marcan el inicio de la filosofía como ciencia independiente después de este momento. Con Sócrates, una vez terminadas las guerras médicas. ¿Por qué éste momento?, ¿Por qué Sócrates?, ¿Por qué Grecia y no otro lugar del mundo? La respuesta es muy simple: método. Sócrates es el creador del primer método filosófico; y la ciencia, cualquier ciencia, se define por tener un objeto de estudio y un método.


Pero Nietzsche acusa a Sócrates de decadente, y de causante de la decadencia Griega. Partiendo de la idea de que el mundo occidental está construido sobre los pilares de la cultura Griega, y la cultura Griega era una cultura decadente, en consecuencia el mundo occidental es decadente de igual forma.


Dice Nietzsche, en Sócrates todo es feo, tanto su cuerpo como su alma que es portadora de todos los vicios. El primero es su desprecio a la vida, que ha sido retratado por muchos como una actitud buena y digna de ser reconocida al aceptar de buena gana beber la cicuta.  También lo es su método, la “Mayéutica” que más tarde su estudiante Platón evolucionaría en “Dialéctica”. En el #7 de su discurso sobre Sócrates explica lo reprochable de la dialéctica como herramienta retórica:

"¿Es la ironía socrática una manifestación de rebeldía, de resentimiento plebeyo?¿Sacia, en su calidad de oprimido, su propia ferocidad mediante las cuchilladas del silogismo? ¿Se venga de los aristócratas a los que fascina? El dialéctico tiene en sus manos un instrumento implacable: con él puede ejercer la tiranía; al que vence le deja en entredicho, porque obliga a su adversario a tener que probar que no es un idiota; enfurece a los demás, y a la vez les niega toda ayuda.  
El dialéctico reduce el intelecto de su adversario a la impotencia. ¿Será la dialéctica socrática simplemente una forma de venganza?."



Continúa Nietzsche, el problema más profundo en Sócrates es su vuelco definitivo hacía lo apolíneo, y su enseñanza a los jóvenes de Grecia y al mundo: ser racionales. Esto deja por fuera del horizonte la otra parte, la instintiva y la espiritual, es decir, la dionisiaca.


Todo queda sometido a la tiranía de la razón.
¡SAPERE AUDE!

lunes, 1 de agosto de 2016

¿COLOMBIA EN MANOS DE QUIEN? ¿PLEBISCITO POR LA PAZ O POR EL SOCIALISMO?



Finalmente, la Corte Constitucional aprobó el plebiscito con el que se consultará a la ciudadanía de Colombia si ratifica o no los acuerdos de paz entre el gobierno y las farc. Las reacciones no se hacen esperar, y llaman mi atención algunas de ellas en las que básicamente se cuestiona el destino del país y en manos de quien podría quedar de ganar el SI.



El pasado 8 de Julio de 2016, el expresidente Álvaro Uribe en entrevista al diario ABC de España argumentaba su rechazo al proceso de paz advirtiendo sobre el papel que estarían dispuestos a desempeñar los miembros de las farc que llegaran al congreso: “… dicen que serán enclaves socialistas dentro del Estado democrático. Es decir, de la tiranía castrochavista.” (FUENTE: http://www.abc.es/internacional/abci-expresidente-colombia-alvaro-uribe-espanoles-nunca-habrian-dado-esta-impunidad-santos-farc-201607082309_noticia.html).  De nuevo en España, según informó noticiero CM& en su emisión del 14 de Julio de 2016 el expresidente ahora afirma que el país ha caído en manos del comunismo (FUENTE: https://youtu.be/LFUQ-VaM9YA?t=1m22s).



Columnistas del periódico el tiempo también se han manifestado, en particular llaman mi atención las siguientes afirmaciones:


Aunque el origen de esto sea una situación política, me parece importante dejar la política a un lado y desde la filosofía en primer lugar hacer claridad en los términos (y sus implicaciones), y preguntarnos ¿Qué implicaciones tiene para Colombia el plebiscito?, ¿en manos de quien quedaremos los colombianos?



Y es que al parecer la presencia fantasmagórica del socialismo que acecha al país como una amenaza latente cada vez es más real y ahora se ha transformado en comunismo, y con él, el temor de que el país termine como Venezuela en manos del castrochavismo.



Pero ¿Qué es el socialismo?

“Tradicionalmente, doctrina que propugnaba la sustitución de la propiedad privada por la colectiva en los medios de producción, cambio y distribución, la distribución igualitaria de la riqueza y la eliminación de las clases sociales. (...) En la actualidad se identifica con posturas ideológicas que aceptan el libre mercado en lo económico, aunque con una significativa intervención del Estado para corregir desigualdades sociales.” (FUENTE: http://www.economia48.com/spa/d/socialismo/socialismo.htm)

¿Y el comunismo?

“Régimen político, económico y social basado en las teorías desarrolladas por Marx y Engels, en el que el Estado es el propietario de todos los medios de producción y quien reparte los bienes de consumo según un criterio de igualdad social de todos los miembros de la sociedad. Esta teoría persigue el siguiente principio: “De cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades”. (FUENTE: http://www.economia48.com/spa/d/comunismo/comunismo.htm )



Acerca del socialismo en Colombia encabezado por el presidente Santos ya hablé anteriormente, y sobre el comunismo, de entrada es claro que un país donde los medios de producción no son del Estado, sino que al contrario se busca es la privatización, un país en el que no hay igualdad social sino al contrario lo que existe es una brecha social, no es para nada un país comunista. Además de esto hay que aclarar que el comunismo es un modelo económico al que solo se puede llegar después de salir completamente del capitalismo mediante una transición en la que el socialismo es un punto intermedio.

Los hechos y las ideas son claras, Colombia ni está en las manos de los comunistas ni se está convirtiendo en un régimen como el que vive Venezuela; las motivaciones o los propósitos que hay tras las declaraciones que aquí reseñé y las que se les parecen no los voy a cuestionar, pero si quiero resaltar que hay un factor ideológico en ellas, y es por esta razón que Salud Hernandez-Mora dice: “
Y no dar el salto a la política” rechazando las aspiraciones de las farc.



Pero si el objetivo fundamental de las farc fuera enriquecerse mediante el crimen ¿Por qué buscarían convertirse en fuerza política? Entonces debe existir en ellos una convicción ideológica.



El factor clave acá son las diferencias ideológicas, por eso se utilizan rótulos de socialismo, comunismo, castrochavismo, etc.



Habría que analizar estas cuestiones ideológicas lejos del simple reduccionismo de izquierda y derecha, la realidad de Colombia es mucho más compleja que eso, consideremos: ¿los ideales políticos de Carlos Lehder o Pablo Escobar eran de izquierda o de derecha?, ¿La derecha de los grupos paramilitares (que se desmovilizaron con un acuerdo de paz en el que se hicieron pactos ideológicos y políticos) es la misma derecha del Partido Liberal? Así mismo ¿La ideología de las farc es la misma izquierda de los partidos ya establecidos? Podríamos apresurarnos a decir que sí, pero es posible que al desmovilizarse este grupo armado y convertirse en fuerza política atestigüemos una reconfiguración de la izquierda en Colombia.





Lo cierto acá es que se conciliaron algunas de las diferencias ideológicas como condición para finalizar el conflicto armado en Colombia, y es el acuerdo de paz al que hemos sido llamados los colombianos a ratificar o rechazar, mediante el plebiscito por la paz.



El plebiscito implica que el acuerdo tendrá validez constitucional, igual que el TLC con Estados Unidos, el TLC con Corea, el Protocolo de Kyoto, el Convenio Internacional del Café, la suscripción de los Derechos del Niño, etc. Hay un punto destinado a establecer políticas de desarrollo para el campo, un punto sobre las víctimas, y acuerdos para combatir el narcotráfico; nada de esto supone una reestructuración del país, no se dice nada que afecte el sistema bancario, el modelo fiscal, ni políticas sobre medio ambiente, vivienda, infraestructura, combustibles, cultura, deporte, educación ni política internacional. (FUENTE: http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/herramientas/Documents/Lo-que-se-ha-acordado-en-La-Habana-web.pdf)



El punto de participación política en síntesis es la creación de mecanismos para permitir y promover la participación en la vida política de personas y grupos con ideologías diferentes, y también crear condiciones de seguridad, es decir garantías, para estas personas y agrupaciones. (FUENTE:  https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/Borrador%20Conjunto%20-%20Participaci_n%20Pol_tica.pdf)



Los acuerdos están disponibles para todos acá: altocomisionadoparalapaz.gov.co



En conclusión, Colombia después del plebiscito por la paz no va a pasar en manos del socialismo o de un grupo guerrillero; Colombia va a estar en las manos de los que siempre ha estado, de los colombianos que tienen el país que se merecen, con el gobierno, los congresistas, los alcaldes, etc., que merecen, y los merecen porque ahí están por sus votos.



Por eso yo voy a votar: SI.

lunes, 4 de julio de 2016

JUAN MANUEL EL SOCIALISTA, DIALOGOS DE PAZ


FOTO: http://www.presidencia.gov.co/

Por estos días hay un tema me que inquieta mucho y es el proceso de paz en Colombia.

Al respecto algo ha llamado poderosamente mi atención y es el esfuerzo que hacen algunos sectores políticos del país para relacionar al actual presidente, Juan Manuel Santos con el socialismo. Y esto por supuesto causa desconfianza acerca del futuro del país en un escenario de post-conflicto.

Poniendo a la política en un segundo plano, quiero abordar esta situación desde la mirada de la filosofía considerando las dos partes, la idea de que Santos sea socialista y la repercusión de eso en el proceso de paz.

Empezaré con la situación en contexto, para eso utilizaré un trino de una Senadora de la República:


El enlace al final del twitt (https://t.co/h9xM39gY4c) lleva a un vídeo en el Facebook de la senadora en el que denuncia unas injusticias cometidas contra dos campesinos por causa de la Ley de Restitución de Tierras (Ley 1448 de 2011).  La cosa es que, por triste que sea la situación no necesariamente implica que el gobierno de Santos sea un régimen y menos aún uno de corte socialista.

Entonces, ¿por qué o para qué utilizar esos términos (régimen, socialista)?

Empecemos por el concepto básico de socialismo, que es este:
Tradicionalmente, doctrina que propugnaba la sustitución de la propiedad privada por la colectiva en los medios de producción, cambio y distribución, la distribución igualitaria de la riqueza y la eliminación de las clases sociales. El socialismo clásico se regía por el principio de cada uno según su trabajo, por lo que el producto del trabajo de cada trabajador debía volver a éste íntegramente. En la actualidad se identifica con posturas ideológicas que aceptan el libre mercado en lo económico, aunque con una significativa intervención del Estado para corregir desigualdades sociales.

Si el gobierno de Juan Manuel Santos fuera socialista en lugar de haberse aprobado la venta (privatización) de la empresa pública ISAGEN, habría en el país una serie de expropiaciones para hacer de los medios de producción una propiedad colectiva; en Colombia habría una política de combustibles (gasolina, acpm, gas natural) subsidiados y no estarían grabados con impuestos y sobretasas como ocurre hoy en día; los bancos privados se cerrarían y serían reemplazados por un sistema estatal de banca pública cuyo objetivo sería impedir el beneficio privado y distribuir equitativamente la riqueza; y qué decir sobre las clases sociales.

Eso en lo que corresponde a la idea tradicional del socialismo, frente a las ideas actuales cabe destacar que los campesinos y el gremio de transportadores han señalado al gobierno Santos de ser el culpable de la crisis económica que viven por su falta de intervención para fortalecer el mercado interno y favorecer de esa manera los productos extranjeros que llegan al país gracias a los múltiples tratados de libre comercio que tiene el país. Es decir que es el modelo económico que sigue el gobierno Santos a quien responsabilizan, tal como lo precisa la Revista Semana en una nota del pasado 11 de junio.



Más allá de los discursos populistas o no, de las alianzas políticas y demás bemoles de la política, en realidad nacional, día tras día, los hechos del gobierno de Juan Manuel Santos son completamente contrarios al socialismo.

De otro lado, “el proceso de paz”.

La guerrilla de las FARC se declara a sí misma de ideología “marxista-leninista” (FUENTE: https://es.wikipedia.org/wiki/Fuerzas_Armadas_Revolucionarias_de_Colombia#cite_note-12) lo que en términos prácticos de filosofía quiere decir que siguen los lineamientos ideológicos de la antigua URRS, es decir, socialismo. Tal vez sobre precisar que lo que buscan es que Colombia se desarrolle como país implementando el modelo socialista, y esto lo han hecho por medio de la vía armada los últimos 52 años. 

En el contexto,


Esta desafortunada imagen que circuló en las redes sociales el 24 de septiembre de 2015, es solo una de tantas en las que hay un mensaje claro que se desea transmitir: “el acuerdo de paz es entregar el país a la guerrilla”.

Ahora, considerando lo que tenemos en términos lógicos encontraremos tres oraciones o enunciados: Juan Manuel Santos es Socialista (p), Las FARC son socialistas (q), el acuerdo entre Santos y las FARC es entregar el país a los socialistas (r).

Las cosas aparecen claras ahora, sin embargo, la única manera en que esta lógica funcione es que efectivamente se pueda vincular el presidente al socialismo, tal vez por esa razón la senadora utilizó esos términos en su twitt: “régimen, socialista”. Porque si Juan Manuel Santos no es socialista (-p), el acuerdo entre Santos y las FARC no es entregar el país (-r).

De tal manera que las cosas no son como algunos sectores que se oponen a los diálogos quieren hacer ver.

¡SAPERE AUDE!

sábado, 23 de abril de 2016

DIOGENES DE SINOPE, ANECDOTAS DEL CINISMO 8


Continuando con las aventuras de Diógenes de Sinope, en el post anterior narraba cómo había llegado al mercado de esclavos tras ser capturado por piratas que asaltaron un barco en el que viajaba el filosofo.

Cuando llegó el momento, el comerciante de esclavos le preguntó qué sabía hacer, para poder ofrecerlo; pero no se imaginaba la respuesta que recibiría del filósofo:
"Sé mandar a los hombres, pregona si alguno quiere comprarse un amo"

A parte de cómica, la respuesta de Diógenes es tremendamente ingeniosa pues le da a entender al comerciante de esclavos que a él no podían esclavizarlo, y la situación que se encontraba viviendo en aquel momento no le restaba libertad.

A un hombre como él, que sólo poseía su túnica, su bolsa y su bastón, poco era lo que le podían quitar, pues él vivía así de manera voluntaria, de hecho en un momento renunció a su plato y su cuchara, pues se le hacía un exceso ya que se puede comer con las manos.

Pero no es su estilo de vida de negaciones de las posesiones materiales lo que quiero resaltar, sino el contraste que hay en él de no tener bienes materiales y ser un hombre rico en virtudes morales. ¡Tenía tanta libertad que nadie se la podía quitar! Ni siquiera en el mercado de esclavos.

De otro lado, y más importante aún, la respuesta de Diógenes nos revela su constante carácter transgresor del sistema. En aquella época si eras capturado y vendido como esclavo no había remedio, así funcionaba el mundo y debías aceptarlo o morir; sin embargo, Diógenes transgrede el modo en que funciona la sociedad, violenta el sistema y lo desafía. Lo hubieran podido azotar e inclusive asesinar por sus palabras, pero él no se hubiera retractado de ellas.

Finalmente, en el mercado de esclavos es comprado por Jeníades (un hombre Ateniense que lo reconoció). Y a Jeníades le dijo:
"Que a él debía obedecerle, por más que fuera su esclavo; pues aunque el médico y el piloto sean esclavos, conviene obedecerlos".

¡SAPERE AUDE!

jueves, 14 de abril de 2016

DIOGENES DE SINOPE, ANECDOTAS DEL CINISMO 7


Regresan as historias de Diógenes de Sinope a filosofía 3 0.

En un viaje, el barco en que iba Diógenes fue atacado por piratas y él término siendo prisionero para luego ser vendido en el mercado como esclavo. En aquel momento muchas cosas llamaron la atención del filósofo quien no dejó pasar la oportunidad para poner de manifiesto las cosas que le inquietaban.

Como en casi todas las ocasiones la frase de Diógenes por sí sola es muy clara y muy contundente. Ésta vez, crítica la tendencia casi natural de las personas a juzgar a los demás teniendo como elementos de juicio únicamente lo superficial. Pero no siendo suficiente esto contrasta ésta actitud contra el cuidado excesivo que puede existir al elegir simples cosas materiales.

Sigue siendo impresionante como da la impresión de que el mundo de aquel entonces era tan similar al mundo actual. Hoy día no sólo los actores y los políticos venden su imagen, en las redes sociales este es el pan de cada día, alimentando así tendencias que resultan ser tan desastrosas como virales, tal es el caso del Challenge A4, IPhone Legs Challenge, entre otros.

Puedes ver algunos de estos retos reseñados en este link:
http://www.elcomercio.com/afull/retos-virales-belleza-mujeres-instagram.html
Ahora bien, es muy fácil caer en la banalidad en cualquiera de los extremos que se asuman frente a estos comportamientos de las personas. Es posible criticar a quienes participan tomándose estas fotos, a quienes las promueven, inclusive a quienes las vitorean, y de paso criticar a quienes se hacen a un lado, pero esto es ser parte del circo que implica la "viralidad" en internet. También es una opción hacerse a un lado, pero eso implicaría desconocer una parte de la sociedad en la que se vive.

Hay quienes se involucran, modificando su participación para que demostrar su punto de vista. Esto parecería ser lo más sensato, pero en muchas ocasiones, finalmente esto resulta en juicios de valor de una persona sobre las demás tomando como único elemento de juicio una fotografía. Es decir, que a la larga se ésta cayendo en el mismo problema.

La cosa es que cómo seres sociales que somos los seres humanos, tenemos códigos que nos facilitan esta acción y la mayoría de ellos están basados en la imagen.

Tal vez, lo que podríamos hacer no es dejar de lado la imagen, sino asumir una postura, no crítica sino reflexiva, que nos permita contemplarla para desentrañar el significado de la misma, y descubrir lo que en ella se transmite, para bien o para mal.

¡SAPERE AUDE!

P.S. Ya viene el siguiente post del crepúsculo de los ídolos. Estoy trabajando duro en él, pues me estoy aventurando a ilustrar el sistema de pensamiento de Nietzsche.